The Constructed Moment

This blog discusses the way in which we design, make, select, evaluate and publish fashion and advertisement photographies as a sub-genre. This is a place of reflection. We have no unveiled truths, yet we are seeking answers.


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sábado, 9 de abril de 2016

Moda, fotografía y marcas.




Publicado en la revista Infashion en marzo del 2016




Cuando hablamos de fotografía de moda, abordamos su historia editorial. No conozco una obra que hable de la fotografía de moda desde la evolución de sus imágenes con fines comerciales. Desde los 80 tenemos suficientes ejemplos de cómo los fotógrafos han influido en la estética de las marcas: Richard Avedon para Versace, Terry Richardson para Sisley, Oliviero Toscani para Benetton y más reciente Jürgen Teller para Marc Jacobs o Céline.

Es claro que las empresas buscan fotógrafos que sepan encarnar en sus imágenes la personalidad de marca que quieren comunicar, pero no están pendientes de revisar que estos fotógrafos no terminen realizando imágenes similares para su competencia o produciéndolas de igual manera que un producto de moda fabricado en una gran bodega sin diferenciación de alguna clase. Un asunto que muchos excusarían en que el estilo del fotógrafo está por encima del lenguaje de marca, pero un argumento que no creo válido en imágenes creadas con un objetivo comercial.

Lo común sería decir qué la imagen de moda se encuentra en un momento saludable debido a la gran cantidad de fotógrafos y estilos que trabajan para una amplia cantidad de marcas que orientadas a diversos públicos, pero la realidad es otra. Hay una fuerte tendencia a las estéticas sectoriales, para citar un ejemplo: pregúntele a google por las imágenes de “Vestidos de baño, Medellín”.

Estas estéticas sectoriales, definidas como la similitud de las imágenes de varias compañías orientadas a un sector de la moda, son un asunto que necesita atención no solo para determinar las causas de este fenómeno, sino también son una reflexión que deben hacerse los departamentos de mercadeo que quieren hacer que sus imágenes se diferencien de la competencia. Aún está pendiente una gran discusión sobre la manera como las marcas diseñan y realizan sus imágenes. En la medida que desconozcamos cómo funcionan, las validamos por parecerse a las fotos que hemos visto antes. Si imitan a las marcas exitosas del sector, más confianza nos producen.

Con frecuencia todas estas imágenes son aprobadas por el personal de mercadeo, luego de su realización por el equipo de diseño. ¿Dónde se ha capacitado el personal de mercadeo para decidir si una imagen es buena o mala? Ojalá pudiéramos hacer un balance de las campañas que aprueban los gerentes de mercadeo vs las campañas que aprueban aquellos que tienen carreras de diseño. Sería un ejercicio interesante al interior de las empresas poder medir qué equipos hacen campañas más exitosas.

No estoy demeritando lo importante del trabajo de mercadeo, pero es claro que en muchos casos por su posición jerárquica terminan tomando decisiones acerca de la realización de la imagen para las cuales no han sido capacitados. Dicho de otro modo, ¿cuáles materias en los pénsum de la administración o mercadeo permiten desarrollar una sensibilidad estética para definir cuáles imágenes comerciales son las más convenientes?

La imagen es un asunto serio, ¡y en la moda lo es más! La moda sin imagen es un imposible, la fotografía y su divulgación en las revistas y el cine, son responsables de la manera como hoy la vemos y entendemos. Comercializamos la moda a través de imágenes que tienen una tradición innovadora para vendernos un futuro en el que los productos ofrecidos cumplirán nuestros sueños. Pero hoy, en aras de los resultados financieros de las compañías, tenemos empresas de moda orientadas a la venta de productos y no de sueños.


En la búsqueda de utilidades, que parece estar matando la moda, debemos evitar que los hombres de números sigan aprobando las imágenes. 





martes, 5 de agosto de 2014

El cubo, otro formato.


O Notas a Colombiamoda 2014. 
Segunda parte



“La moda padece del fenómeno avestruz: cree que con esconder la cabeza se resuelven todos los problemas. Hay que enfrentar, aceptar y corregir.”
— Anna Fusoni —





Continuando con mis reflexiones sobre la pasada Colombiamoda, comparto con ustedes otro tema que considero de gran importancia. Aunque me alejo de los linderos de lo fotográfico, sigue en continuidad con la primera parte de mi análisis a los formatos de Colombiamoda.

En este caso el tema es el Cubo de El Colombiano, los espacios para los nuevos diseñadores y la cantidad de información que se genera en un evento de esta magnitud.

Por mi labor académica y profesional conozco de primera mano el trabajo y esfuerzo con el que los jóvenes diseñadores realizan sus colecciones, y la frecuente necesidad en este medio del soporte de un tercero para salir adelante.  En eso, el apoyo de los editores de los medios es fundamental, ya que ellos no solo están en la posición de difundir a diferentes públicos, sino que pueden convertirse en validadores y reales patrocinadores de pasarelas al interior de los diferentes eventos, tal es el caso de Infashion y Fucsia o Caracol con Non Stop.

Non Stop tuvo más aciertos que deficiencias, sin dirigirme en mis comentarios a las propuestas de diseño. Este desfile diario abría la programacion en la pasarela 2, cuyos inconvenientes se analizaron en la entrada anterior. Pero adicionalmente, Non Stop pecó en su duración  ¿Qué cadena de sucesos llevó a un evento de 4 pasarelas de más de hora y media el último día de la feria? Debemos recordar además que cada hora había una nueva pasarela por cubrir.

¿Cómo se controlaron los tiempos? Sumémosle a eso el remate musical del rapero, donde observamos fallas en el protocolo de las pasarelas de moda, no solo de asistentes –como yo- deseosos de salir, sino de los organizadores, faltos de atención a los tiempos estipulados del evento.

Presentar a varios diseñadores en un mismo formato es posible, lo demostró la pasarela rosa con una cantidad de diseñadores y una noción clara de los tiempos. En el pasado, las pasarelas LAF también demostraron que creadores con amplia trayectoria son capaces de encajar en estos formatos breves, teniendo claro que lo importante es la exhibición de la colección y que los tiempos largos y los performances complicados son un asunto mejor llevado en pasarelas individuales que en pasarelas colectivas (Tema al que nos hemos referido anteriormente).

Es claro que el Non Stop es el espacio para los nuevos talentos, y eso hay que aplaudirlo, apoyarlo y desear más alternativas similares. Pero este no era el único. El Colombiano presentó también El Cubo, del cual mis observaciones no solo son fotográficas: la iluminación era irregular por la filtración del sol de la tarde, dificultando el registro, además de una cuestionable ubicación en la plazoleta y diseño interno del espacio, temas adicionales que solo mencionaré en esta línea.

Imagen enconrada en internet, Lamentablemente no tenia créditos del fotografo.


Durante la feria indagué con varios editores y blogueros si habían pasado por el Cubo y la respuesta fue negativa. Mientras escribía esta entrada repetí la pregunta por twitter, con más afirmativos pero a asuntos muy puntuales.

No es culpa de los editores. Suponer que podrán asistir a un desfile cada media hora, paseando entre pasarela 1, Cubo, pasarela 2, Cubo y así sucesivamente, es mucho pedir. Incluso si la programación fuera puntual (que tampoco fue el caso).

Vivimos tiempos de saturación de información, donde generar contenido es obligatorio. Asistir, editar y redactar todo eso es muy complejo. Los medios de mayor divulgación no pueden aumentar sus parrillas impresas o el tiempo al aire para dar abasto a una mayor cantidad de sucesos. Las publicaciones digitales tampoco son capaces, ya que la mayoría son organizaciones unipersonales, superados por esta maratónica jornada de más de 8 horas de desfiles cada media hora, limitándolos para subir contenido de calidad.

Queda entonces un incremento en el ruido virtual: más eventos y más participantes significa más tweets, uso de Hashtags y otras interacciones en red que dan la sensación virtual de que se vive la feria, pero en términos reales es difícil medir si ese aumento del ruido significa un aumento de calidad de información dentro del evento.

Más desfiles no significan necesariamente una mayor divulgación de la moda. Hay espacio para más talentos y mejores números para los balances, pero no debe solo evaluarse el impacto en cantidades sino en trascendencia para los involucrados.

La misma lógica con la que se construye Textiles2 en el marco de Colombiamoda podría dar para un Moda2 o semillero de diseño en Colombiatex, con espacios como el Cubo, Non Stop o formatos similares no tan desarticulados como los Fash Mob (del que también  se escribió en su respectivo momento).  Creo entonces que el espacio para estos nuevos talentos debe incluir a la prensa y nada mejor que el primer semestre del año, pues ofrece mejores oportunidades de visualización y establecer mejores relaciones con los editores de moda. También es una temporada en la que muchos medios cuentan con más espacio disponible para hablar de diseño y moda. 

Creo que parte de la apuesta por hablar de un sistema moda es entender que la información no se debe concentrar en determinados momentos sino, por el contrario, manejarse con un buen flujo para proyectar todos los temas.


La próxima semana, una entrega mas, creo que la ultima. 





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lunes, 28 de julio de 2014

Pasarelas y formatos

O Notas a Colombiamoda 2014. 
Primera parte







"El espectáculo de lo bello, en cualquier forma en que se presente, levanta la mente a nobles aspiraciones."
— Gustavo Adolfo Bécquer —




“A veces el ángulo desde el cual se ve el problema, es el problema”

— Søren Kierkegaard —






Termina la anual edición de Colombiamoda 2014, sin duda el evento más grande e importante de la moda colombiana. Es claro que un evento de esta magnitud esta construido a partir de muchas pequeñas acciones realizadas por una gran cantidad de personas, no solo de la organización (en todos sus niveles) sino también por los participantes (desde los grandes actores, diseñadores, periodistas, industriales, hasta los simples espectadores). La sinergia producida por las acciones de todos ellos permite la consolidación de un evento de estas dimensiones.

Uso  adjetivos que reflejan la dimensión del evento, sus números (negocios, visitantes, espacio ocupado, etc.) y la mezcla de tres frentes: comercial, académico y pasarelas.

Escribo desde la perspectiva de un fotógrafo en pasarela. Esa es mi actividad dentro de la feria y el centro de mi reflexión, aunque a veces toque otros linderos. Mi principal preocupación es la de hacer las mejores imágenes posibles para la publicación para la que trabajo, Infashion, la revista de moda más importante de este país. En consecuencia, mi análisis es sobre la construcción de la imagen no solo en el contexto de la publicación para la que trabajo, sino también de los insumos que el evento me proporciona para la realización de dichas imágenes (espacio, iluminación y modelos principalmente). Aunque es cierto que la fotografía de pasarela califica más como un tipo de fotografía periodística, debido a lo irrepetible del suceso, es claro también que este evento es construido: se diseña y pone en ejecución una serie de acciones de escenografía, coreografía e iluminación para esta puesta en escena.

En realidad, lo nuevo que ingresa a mis notas 2014 es poco. A mi criterio, este año se repitieron muchos errores para la construcción de una imagen de gran calidad[i]. Si después de tres años de denunciar que las modelos aún caminan por áreas de transición de la luz el problema sigue ocurriendo, empieza a revelarse un problema estructural en la manera que realizamos las cosas.

El asunto no queda ahí: este año los nuevos formatos han dado pie a otros análisis. La evaluación es difícil, pues debe considerarse el objetivo de estas innovaciones y los resultados obtenidos. Sobre las motivaciones tengo información limitada, pero con respecto a los resultados creo que puedo dar mi perspectiva.
Es comprensible, no sabría decir si necesario,  que los organizadores busquen nuevas formas de renovar y brindar nuevas experiencias a los espectadores del evento. Me parece que estos nuevos formatos (usare mucho esa palabra de aquí en adelante) tienen lados positivos y negativos.

Los formatos dan forma a las cosas, las contienen, y les dan funcionalidades. Definen para que sirven y para que no. Asunto fundamental hoy en día donde algunos procesos creativos son consecuencia de la transgresión de géneros y formatos, por ende tenerlos claros es obligatorio.

Es función del diseñador de estos espacios y de los productores de cada evento, tener claro el balance entre ambas posibilidades. Debe pensarse si este equilibrio entre lo que se gana y se pierde con los riesgos perjudica los objetivos perseguidos con el evento.

Creo entender que una pasarela de moda es un espacio para que los diseñadores presenten sus colecciones a prensa y compradores. Para la prensa, es fundamental la imagen fotográfica en su comunicación y para los gestores del evento, esta comunicación representa un retorno de inversión en lo que llamamos “Free Press”.
El formato de una pasarela tradicional (en este caso, pasarela 1) es conocido ya por sus aciertos y limitaciones. La cercanía de la primera fila para apreciar las prendas es clave para los ojos agudos, una ventaja de esta pasarela. Otra sería la realización de imágenes frontales de los modelos, el estándar para los medios tradicionales (para algunos medios, si la imagen no es frontal, no se publica).

Uno de los principales problemas de este formato es el ancho de la pasarela, ya que mientras más extensa, mejores condiciones para el registro frontal con un fondo uniforme (sin los pies o cuerpos de los espectadores, produciendo una imagen más limpia) de una mayor cantidad de fotógrafos. Este ancho implica una mayor distancia con respecto a los invitados, quienes también asisten para apreciar la colección. Estos son los pros y contras de los que hablo cuando se enuncian las características y modificaciones de los formatos.

La pasarela 2


En la pasarela 2, el nuevo formato, sucedieron varios inconvenientes:
No hubo comunicación: en ninguna pasarela se notificó a los fotógrafos sobre el trayecto de los modelos, los valores de exposición o la temperatura de color (el último es pedir un poco más, pero tampoco es un dato imposible). Sin lugar a dudas, muchos de los problemas del formato radicaron en que no se informó correctamente a la prensa o a los mismos productores de cada montaje. Para rematar, aún se manejan conceptos caducos: tarima y parada de prensa, modelos caminando en cualquier dirección y justificación de conceptos en que “ya alguien más hizo lo mismo”.

Sobre la tarima de prensa diré que hoy no todos los medios quieren o necesitan estar en el mismo punto o hacer la foto de la modelo posando a la cámara, algunos prefieren o necesitan imágenes de modelos caminando, por ende la parada es opcional dependiendo no solo del diseñador sino también del ángulo escogido por el fotógrafo o camarógrafo.

No fue claro cómo se haría el registro y como se atenderían los tres frentes de público. Se supuso que una tarima frontal sería suficiente para las cámaras y asiento en primera fila para los editores (algunos de los cuales también manifestaron su inconformad con el espacio). La pasarela 2 tiene formato complicado de varios frentes (no hay un frente para la prensa y un lateral para la primera fila como en la pasarela tradicional o la uno). Este espacio permite gran variedad de posibilidades, por ejemplo que en todo un desfile no puedas ver a una modelo de frente, o que solo el 50% de las modelos te den el frente y el otro 50% no, depende de cómo se diseñe el trayecto. En otras palabras, los tres frentes de la pasarela no fueron aprovechados de la misma manera, dificultando el registro de imagenes y la valoración de los editores de moda.

Después del desfile de Custo Barcelona, que tradicionalmente no lleva paradas de las modelos, una gran cantidad de fotógrafos obtuvo solo imágenes laterales. Algunos comenzaron a buscar otros lugares para hacer el registro que no estaban contemplados inicialmente, complicando la logística. Para hacer un cubrimiento decente de la pasarela 2 no se necesitaba un fotógrafo sino tres, como lo hicimos para el desfile de Kika Vargas para Infashion. Esta pasarela eliminó la certeza de tener un solo punto óptimo para realizar la imagen.

Sobre la la luz y las modelos: no hubo coordinación entre los trayectos y la iluminación dispuesta, fue constante que las modelos entraran y salieran de las áreas de luz a las de sombra con el consabido cambio de exposición que ello implica, asunto que da irregularidad a las imágenes. Seguramente alguien dirá que para eso las cámaras modernas tienen incorporados exposímetros y modos automáticos de exposición, pero la respuesta no es tan sencilla. Si se quiere tener un correcto registro de los tonos de las prendas y por ende de su color (súmenle a esto calcular la correcta temperatura de color), la manera más acertada es la exposición manual para evitar que la variación de los tonos del vestuario implique un cambio de exposición en un lugar que tiene una intensidad de luz uniforme.  Lo anterior sin contar el gran contraste de iluminación entre las áreas de luz de la pasarela y sombra en que queda el público, diferencia lumínica que hace difícil un cálculo acertado de exposición. Además, debido a la inmediatez de las comunicaciones muchas de estas imágenes se suben directamente a internet sin correcciones. Por lo que la exposición manual les da uniformidad.

Creo necesario informar a las modelos que deben caminar por donde está la luz. Donde hay luz, hay imagen. Agregaría entonces que la regla número uno en pasarela para un modelo es no tropezar, la segunda es caminar por la luz.
Por último, la justificación que aparece cada vez que cuestiono estos nuevos espacios, espacios (si quieren usen la palabra formato, con casi todas sus significaciones para la moda)  inmediatamente alguien informado me indica que ya lo uso x o y en a o b sitio.  Diseñar y realizar un formato que se usan en otras latitudes implican una adaptación, asimilación y comunicación.

En otras palabras los formatos no son transmutables por la sola justificación del deseo. 








¡Detengan todo!



¿Y si el supuesto sobre el que escribo esto está equivocado? no estamos pensando en mostrar diseño y colecciones, sino en un evento: más show de moda que pasarela de moda. Personalmente creo que lo presentado por GEF lo deja claro, más que un desfile fue un show, y en ese sentido,  perfectamente realizado y el espacio ofrecido fue ideal para ello.

Es claro que no todos los actores de un evento persiguen los mismos objetivos, también hemos de reconocer que las pasarelas reflejan las tensiones de la industria: la moda masiva vs las colecciones de diseñador. La comunicación especializada vs la moda como espectáculo, asuntos que no solo se reflejan en las pasarelas sino también al interior de la feria comercial.

Lo anterior puede entonces explicar la aparición y, seguramente, la continuidad de este formato con todas las correcciones necesarias. También explicaría ese tratamiento de convidado de piedra a los fotógrafos y camarógrafos que parecen más en un espectáculo o concierto tratando de lograr una imagen en la medida que sus capacidades lo permiten que dentro de un evento creado y articulado para comunicar el ejercicio de moda local, no solo a nivel nacional, sino también al resto del mundo.

Y es aquí donde aparecen las preguntas sobre los objetivos de las pasarelas: ¿Las debemos entender como espacios del diseño? ¿Espacios para las relaciones publicas de las empresas? y si son ambas ¿en qué orden de prioridad?
Ya con eso claro cada cual podrá ejecutar y evaluar sus acciones con claridad. Yo por mi parte revisare si mis planteamientos para la construcción de la imagen son válidos o estoy en el lugar equivocado.

Por ahora dejemos así, seguiremos la otra semana con otras cosas que se vieron y fotografiaron en esta feria.


Show de GEF en la pasarela 2


miércoles, 26 de febrero de 2014

Superficial no es la moda, son los políticos.





 “Una ciudad de moda no es una entidad económica”
— VALERIE STEEL —





Frecuentemente oímos hablar de lo superficial de la moda, pudiendo decir que en realidad lo es, ya que esta habla de lo que hacemos para alterar la superficie de nuestros cuerpos y no del interior de ellos. Pero nuestro interior complejo se refleja en la moda. Es por eso que ese calificativo de superficial, de la moda, en ningún momento es sinónimo de lo simple. Superficiales podemos llamar a los políticos que se cubren de discursos pero en su actuar son vacíos.

Veo la convocatoria publica 2014 Arte y Cultura para la Vida antes Becas para la Creación Artística y Cultural y no hablaré aquí de los cambios, no es el espacio, pero si reiteraré la falta de estímulos para la creación artística en el área de moda. En el pasado hemos encontrado estímulos en fotografía relacionados con la arquitectura para estar acorde con algún evento mundial del tema que sucedería en los meses siguientes, así mismo este año encuentro una” Beca de creación artística enfocada a la prevención del embarazo adolescente” tema de gran importancia debido a sus graves repercusiones sociales.

Entonces sí se pueden enfocar en temas específicos: ¿Por qué la moda que recibe visitantes dos veces al año no tiene espacio para una beca de creación? más aún si la administración de la ciudad, en sus discursos, dice apoyar la vocación de Medellín como ciudad de moda.

Así mismo en días pasados confirmé lo difícil que puede ser acceder a algunos espacios públicos, en algunos casos manejados por fundaciones, por ejemplo la estación del Ferrocarril de Antioquia, la cual maneja y controla la Fundación Ferrocarril de Antioquia de la cual “Un año después de su creación se vinculó en calidad de fundador adherente, el Municipio de Medellín.” (La cita corresponde a la página de la Fundación) así mismo más adelante en la página manifiestan que “trabajamos en la difusión de nuestra cultura patrimonial“.  Si facilitar un espacio para hacer un editorial de moda para una revista no clasifica como un medio de la difusión de la cultura patrimonial, y más una revista con amplio tiraje y circulación. Me queda difícil entender como dan cumplimiento a dicha tarea.

Creo que cuando hablan de divulgación no está circunscrita al ámbito arquitectónico, sino a diferentes medios que permitan llegar a otros públicos. Ese espacio no creo sea exclusivo para la arquitectura, y en ese sentido creo muestra la falta de una cultura de moda, y editorial, más arraigada en la ciudad. Lo cual resulta siendo el tema de fondo de esta entrada.

Creo que los espacios públicos, y aquellas organizaciones que reciben fondos del municipio deberían tener unas políticas claras desde la Alcaldía, que ayuda a su subsistencia como organizaciones, al respecto de cuando se presta una locación sabiendo que se tendrá como contraprestación la divulgación de algunos de los valores con los que esta comprometida la ciudad, así mismo en cuales momentos se cobra ya que el fin de la imagen será mucho más comercial. He de aclarar que en el pasado usé y se pagó por el uso de la estación del Ferrocarril de Antioquia para la elaboración de un catálogo y para tal fin me parece que pagar una locación es totalmente válido, al fin de cuentas esas imágenes se están utilizando para vender el producto en concreto que aparece en las imágenes.

Por otro lado en las fotos editoriales aunque se muestran muchas cosas, no está en el negocio de vender lo que aparece en la imagen; está comunicando una idea sobre la que desarrollan las fotos. Tengo claro que se vende una revista, pero en la revista más que productos se venden ideas y en este caso la materialización de un vestido, que es tan importante como la materialización de una locación. En una publicación de novias, la novia que la ve, no solo se antoja de vestidos y peinados, se antoja de la locación y toda una serie de productos afines.

Es tan importante mostrar lo nuestro que hay varias organizaciones haciendo lobby para que las publicaciones internacionales saquen una sola página donde se hable bien de Colombia, así mismo muchas organizaciones nacionales hacen lo propio como un método de apoyar el turismo y posicionar las diferentes regiones.  Al final puedo afirmar que se perdió un espacio para mostrar una de nuestras joyas arquitectónicas, además que podía haber desembocado en un nuevo uso para ese bello espacio de la ciudad. Porque si hablamos de dinero para la fundación, es mejor fuente de ingresos alquilarlo para bodas con cierta regularidad que para editoriales en los cuales los espacios tienen ciclos de uso determinados por varios fenómenos.


Señor alcalde, ya lo dice la señora Valerie Steel, una autoridad en el tema de moda, de pronto poniéndolo en sus palabras la idea genera al interior de su administración una reflexión mas profunda: “una ciudad de moda no es una entidad económica” construir una ciudad de moda no es solo apoyar las industrias que manufacturan productos de moda para exportar; es entender la moda como un fenómeno aún más complejo, no solo de actividad económica, sino también cultural; apoyar no solo la manufactura, y el diseño, sino también fenómenos mas abstractos relacionados con la creación de imaginarios de moda, que no tienen que ver directamente con la creación de empleos, sino con la creación de ideas; ideas que se transforman y logran que las ciudades tengan algo que contar. Porque si es por la manufactura de productos de moda, Asia tendría ya muchas capitales de moda.


A usted que tanto le gustan los calificativos para Medellín tales como ciudad innovadora o ciudad iluminada, para lograr el “Medellín ciudad de moda” es necesario que los discursos se apoyan con hechos en todos los frentes. De otra manera se puede terminar pareciendo superficial, asunto para el que la gente de la moda, ya tenemos calibrado el ojo. 




                                                   â

miércoles, 7 de agosto de 2013

Tres desfiles.



“Por hacer bonito hizo feo”
—POPULAR—




Siempre al terminar un evento hay miles de análisis, lo que funcionó, lo que no, los mejores momentos y los que no lo fueron. Al respecto, creo que Colombiamoda nos ha presentado una pasarela madura, como organización está ofreciendo a quienes tienen la oportunidad de mostrar sus colecciones en ella una pasarela solucionada casi en su totalidad, sin embargo eso no garantiza que la presentación de las marcas o los diseñadores en los diferentes desfiles sea de una calidad uniforme y acorde con lo que la organización está entregando.

Por mi parte creo  necesario reseñar los siguientes tres desfiles como los de más baja calidad en la feria, obviamente en el sentido de análisis de este blog, ósea: la luz, el registro y la puesta en escena, elementos todos fundamentales para el registro fotográfico.


1  Tennis. Por su  mala iluminación, irregular en muchos momentos, rematado por  una actitud de los modelos en pasarela que más que novedosa termina siendo la repetición de un cliché.


Inicialmente destaco  el hecho de integrar dos pasarelas para poder llegar a un mayor público y sin duda hacerlo uno de los desfiles más populares de la feria. Me parece un gran acierto y seguramente en ese afán de lo popular montar un par de seguidoras para iluminar las salidas parece una decisión lógica, pero en términos de registro fotográfico: desacertada.  Las luces seguidoras presentaron  diferentes temperaturas  de color, seguramente por la diferencia de edades de las bombillas de cada equipo o sus respectivos balastros, alguien con más conocimiento técnico al respecto a su funcionamiento podrá dar la verdadera razón de ello.  Así mismo la iluminación en muchos momentos fue irregular en su intensidad lo que obligaba a ajustar las imágenes para presentarlas o en algunos casos descartarlas ya que los modelos y/o las prendas quedaban mal iluminadas.
Otro elemento adicional fue el final de la pasarela, la actitud grosera de los modelos, esa forma de ilustrar irreverencia ante las camaras tal vez en aras de mostrar un espíritu rebelde no paso de ser un estereotipo aburrido, una reverencia a la irreverencia (tengo mis dudas si se entiende), que más que parecer novedosa y contestataria termino siendo un culto a un sistema establecido, una manifestación de crisis creativa.  Me gustaría ver si esa actitud logro una imagen publicada en un medio impreso, sería una forma de medir su éxito. 

En definitiva, respecto al  año pasado  se retrocedió en calidad de iluminación, las imágenes de este año piden un esfuerzo adicional para convertirlas en unas buenas imágenes.



Momentos de mala iluminación en la pasarela, imágenes que toca descartar por inconsistencia de la iluminación.

Final de pasarela. "El espíritu Tennis"




2  Velez. Por un desfile largo, con un esquema de iluminación confuso, un desfile de poca luz para un producto que para su excelente registro requiere de mucha luz.

He de reconocer que es un desfile más difícil que el anterior, creo sinceramente que una pasarela de accesorios siempre será más difícil de realizar que una de vestuario.  Pero de todas maneras no fue la mejor pasarela de la marca, creo trataron de darle espectacularidad con una iluminación que seguía (por no ser con seguidoras es mejor decir que se encendían en la medida que pasaban) los modelos. 

Ese seguir los modelos con la iluminación no es fácil, en algunos momentos se vio descoordinación dejando a los modelos fuera de la cobertura de la luz, principalmente de la de contraluz, lo que dificultó aún más el registro. Dudo seriamente que la iluminación estuviera diseñada para tal exigencia; así como decorar el espacio con un piso, visualmente muy interesante, que se perdió en el efecto de iluminación logrado, lo cual termina siendo un desperdicio escenográfico. Crearon un ambiente oscuro que no destacaba el producto que mostraban.  Y que no me digan que no querían mostrar el producto, porque el largo del desfile lo hacía parecer una muestra de inventario más que una presentación de estilos y tendencias. 
En determinado momento un par de modelos hicieron algo que creo correcto y deberían tomar en cuenta: se pararon de lado y mostraron perfectamente el bolso que tenían, un acto aislado que nos deja cosas claras.


Diferentes momentos del desfile, todas las imágenes con los mismos ajustes.
Observen como la falta del contraluz hace que la modelo se confunda con el fondo. 


Imágenes con los mismos ajustes de las anteriores.
Muy buena la imagen de la izquierda.
Noten la iluminación irregular en la luz frontal de el sujeto de la derecha,
aunque el contraluz funciono y lo separa del fondo.
Miren el piso, lo vieron en las fotos anteriores?


En los dos desfiles anteriores creo es una constante que en aras del espectáculo renunciaron a una excelente iluminación. Lo decía en la entrada anterior, creo que los diseñadores y las marcas se “empeliculan” demasiado tratando de diferenciar la pasarela dentro de un esquema que es montado en unas características fijas y en este esfuerzo la mayoría logran deteriorar el montaje que les entregan para el desarrollo de su desfile. 

Yo aun no entiendo como teniendo una iluminación de pasarela diseñada por uno de los mejores personajes en esa categoría en el mundo, alguien decide cambiarla: ¿con que criterio se decide estos cambios? ¿Quién toma dichas decisiones? ¿Entienden lo que afectan esas decisiones la manera en la que se va a registrar el desfile? ¿Consultaron con los que diseñaron la iluminación que pueden ofrecer o impusieron sus ideas? ¿Tienen el conocimiento para entender las implicaciones de lo que solicitan en la iluminación?  O lo piden porque lo vieron en algún lado y les pareció interesante sin saber todo lo que implica? Porque una cosa es ver un esquema de iluminación para un desfile de un diseñador extranjero que seguramente fue diseñado, montado y probado específicamente para ese fin y otra tratar de adaptar un esquema de feria que no tiene ese diseño en específico. 

Una de las cosas que tenemos que aprender de trabajar con los mejores es a hacerles caso en sus recomendaciones eso da razón a la frase aquella, la ignorancia es atrevida.


3  Polite. Por hacer un excelente desfile para el público pero que no entendió la iluminación que el espacio ofrecía y no definió un momento adecuado para el registro de la prensa. 

Sin duda alguna un excelente desfile para los espectadores, pero uno de los peores para las cámaras. En este caso lo diferenciaremos de los anteriores en que no hubo un cambio de luz,  trabajando con la luz que el evento ofrecía, pero el montaje tal como se hizo y debido al ancho del separador central, obligo a las modelos a caminar por fuera de la cobertura de la luz lo que al final produjo el mismo resultado: una iluminación inconsistente que alteró el registro de la colección.
Así mismo el performance o recorrido de la pasarela no previó un momento de registro de las prendas. Expliquemos: cuando una modelo viene caminando en una pasarela sin obstáculos el fotógrafo o camarógrafo define en que momento hace el registro ya sea desde el comienzo, intermedio o la pose final. Así mismo por haber tantos momentos, esa pose final puede ser eliminada, es por eso que se observa en algunos desfiles modelos que llegan al final de su recorrido y retornan sin detenerse.
Pero en este caso el montaje al centro de la pasarela, estorbaba, obstruía, hacía imposible la mayoría de esos momentos; lo que dejaba como único instante para las fotos cuando ellas sobrepasaban el montaje, pero en ese lapso se cruzaban sin detenerse lo que imposibilito un buen registro.
Al final, el ancho del objeto central que era la causa de la mala iluminación en el recorrido  pudo haber sido un marco perfecto para una imagen de la modelo mirando de frente enmarcada por los personajes del performance inicial. Unos cuantos segundos, una pequeña variación en el recorrido y un giro hacia las cámaras separaron este desfile de ser uno de los de mejor registro e imágenes más interesantes (esas cosas que buscan los medios para publicar, especialmente los periódicos) a uno de los de peor registro. Ver imagen de montaje.


En la pasarela hacia las camaras las modelos debían caminar por el área de transición de la luz y
al cruzarse frente a estos sin mirar no daban oportunidad a un buen registro de las prendas. 
ESTA IMAGEN ES UN MONTAJE.
Con mínimas variaciones en la coreografía de las modelos se hubiera podido lograr esta imagen,
la cual hubiera podido ser un excelente registro del evento y las prendas.


Obviamente en un desfile hay muchos públicos y creo es su función tratar de satisfacerlos  a todos, así mismo sigo creyendo que las imágenes que hacemos son parte importante del evento, unas buenas imágenes siempre tendrán más posibilidades de generar una mayor cubrimiento y seducir a un editor que esté interesado en darle reconocimiento a una colección que fue de su interés.


Definitivamente, sin fotos no hay recuerdo.




                                                              •

miércoles, 31 de octubre de 2012

El Tesoro Magazine, una revista en proceso.






“Mi papel en una revista consiste en concebir la mezcla adecuada de los diferentes temas y estilos de los fotógrafos”
– DONAL SCHNEIDER —
Director artístico de Vogue Francia 1994- 2002




“Yo creo que la fotografía y lo que se ve en la revistas eleva el nivel de la moda y de esta manera la gente es más consiente de la moda.”
— HERB RITTS —





En el pasado Ixelmoda me entregaron la revista del parque comercial El Tesoro con un comunicado de prensa, donde si mi interpretación no me falla, es clara la intención de posicionar a la publicación Del Tesoro como la tercera revista de moda del país, según mis cálculos detrás de Infashion y Fucsia respectivamente. 

En algunas de las apreciaciones del comunicado, el cual no conservo, concuerdo. El magazín es bien hecho con editoriales de calidad. Y si es válido el comentario con muy buen gusto, es evidente que es una publicación que mejora con los años. Como interesado en la fotografía y la moda creo que a la publicación del tesoro aún le falta afinar algunas cosas para poder llamarla revista en propiedad. (Ver una entrada anterior) Porque si los paisas declaran que las publicaciones bogotanas son muy centralistas y no miran la provincia, las publicaciones de centro comercial pecan también de centralistas ya que no miran más allá del centro comercial.

Para mi es claro que en Medellín faltan publicaciones impresas de moda, es un asunto que he mencionado varias veces en este blog. Asunto en el que creo todos los interesados desde el aparato gubernamental hacia abajo se hacen los bobos. ¿Cómo hablar de un sistema moda sin revistas de moda? Porque más allá de la proliferación de blogs y portales como nuevo lenguaje, los impresos siguen siendo vigentes y necesarios. Las publicaciones de moda no solo registraron los sucesos históricos del mundo de la moda, algunas fueron actores de primer orden como herramientas para la divulgación de estilos y tendencias, así mismo son ellas en parte las promotoras del ideal de belleza imperante hoy en día. Una ciudad de moda, si así quiere llamarse, debe tener publicaciones que registren, analicen, eduquen y tengan una posición clara acerca del fenómeno de moda.

Es esa falta de publicaciones impresas de moda donde la revista del tesoro ha llenado y puede llenar aún más un espacio importante. Considero que se han movido en el sentido correcto en muchas de sus decisiones, por ejemplo su reciente variedad de fotógrafos ha aportado un aire fresco a la publicación, sin embargo no me parece suficiente, deben mejorar la mezcla de los diferentes estilos fotográficos ya que tienden a ser uniformes, y oscila en lo que llamaríamos el estilo clásico y el romántico. ¿Han contado la cantidad de papel tapiz que aparece en los editoriales de las últimas ediciones? Hay otras tendencias o estilos dentro de la fotografía de moda que permiten llegar a otros públicos que en mi pensar también son de la revista y le aportarían una variedad estética a esta. A modo de ejemplo miren la mezcla editorial, nivel de conceptualización fotográfica y propuesta gráfica de la revista de Bergdorf Goodman, la famosa tienda Neoyorquina del mes de mayo (link) Notaran una variedad de estilos fotográficos en los editoriales presentados. Para que quede claro, creo que el asunto no es de calidad de lo fotográfico, el asunto es de la mezcla editorial, lo que corresponde al trabajo del editor creativo.

Si la intención es competir con revistas como Infashion o Fucsia, que plantean una visión más profunda o de variedad sobre la moda respectivamente, el magazín del tesoro debe pasar de ser una publicación de centro comercial a una publicación de moda en su totalidad. Debe ir más allá del centro comercial y asumir el compromiso de ser la principal publicación de moda de la ciudad; patrocinada por un centro comercial, que es diferente a que promociona un centro comercial. Aun así en las producciones fotográficas muchos de los elementos seguirán siendo del centro comercial como un lugar donde hay una oferta importante de productos de moda, porque no solo es mirarse hacia adentro y hablar de lo que pasa en la moda en esta ciudad, es asumir el rol de actor dentro de nuestro incipiente sistema moda, es promocionar, patrocinar y dar a conocer los diferentes talentos que en esta ciudad ocurren.

Porque yo no veo problema con que la revista sea de un centro comercial, este a al final puede ser un mecenas más generoso para la moda, que cualquier grupo económico que ve la revista como un simple negocio.


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