The Constructed Moment

This blog discusses the way in which we design, make, select, evaluate and publish fashion and advertisement photographies as a sub-genre. This is a place of reflection. We have no unveiled truths, yet we are seeking answers.


martes, 19 de noviembre de 2013

Sobre las colecciones.


“Como es arriba es abajo.”


La fotografía de moda como herramienta comercial ilustra colecciones y tendencias, nos muestra productos generalmente en piezas que pueden ser catálogos, editoriales, anuncio publicitarios, cada una con un objetivo distinto: los catálogos nos muestran los productos, los editoriales la tendencia y la publicidad nos habla principalmente de la marca. Diferentes sujetos para diferentes mensajes.

Pero creo las diferencias principales terminan ahí, la estructura de estas imágenes de moda es general a los diferentes piezas que con ella estructuramos, un catálogo, un editorial, una campaña publicitaria (y para mí en esta última la imagen de una marca) las cuales son colecciones de imágenes que se rigen por ciertas normas no muy lejanas a las que los diseñadores usan para hacer sus propias colecciones: evidentemente hay un tema, una paleta de colores, una descripción de siluetas, una definición de mujer que se perfecciona con el estilismo. Formas, volúmenes y texturas también pueden hacer parte de ese universo que se construye en la imagen fotográfica, de la misma manera que lo hace en una colección.

Es por eso que me extraña cada que veo colecciones de fotos de moda donde estas reglas de construcción no se respetan; así como al evaluar las colecciones de un diseñador la gente del medio nos habla de la historia que cuenta y justifican que tal atuendo se salía de los lineamientos de la colección. Creo la habilidad para evaluar la coherencia de una colección y una serie fotográfica no es tan distante, para un público informado eso debería ser casi una lectura obligatoria.

Es por lo anterior que creo que los diseñadores, editores de moda y otros actores informados de la industria están llamados a ser editores fotográficos, no en términos de evaluar cada fotografía, sino en entender el conjunto de imágenes que se elaboran y presentan al público.

En muchos medios aprecio excelentes imágenes que se salen de la historia de la colección, una buena foto en la que su propia espectacularidad, termina socavando el resto del trabajo, y convirtiendo la colección en una: historia mal contada. Así las llamamos desde la narrativa fotográfica pero también oigo que las llaman los críticos de moda refiriéndose a algunas colecciones de diseñadores.

Revistas como Vu y mas adelante Life dieron vida al reportaje gráfico, una narración a partir de un grupo de fotografías que profundizaba en un tema de una manera que la imagen periodística no lo lograba. Mientras esta última condensaba un momento determinante de la acción el reportaje gráfico profundizaba en algún aspecto a partir de una serie de fotos realizadas con un sentido específico. No es coincidencia que esa narrativa haya llegado a la moda, en la revista Vu trabajo el reconocido Alexander Libermam, quien mas adelante fuera el director creativo de Vogue Americana.

Y no solamente en los fotoreportajes, las series fotográficas, otra forma de colección donde los elementos de conexión de la obra no son temáticos sino estéticos, nos hablan de esa necesidad de otorgar lineamientos a las colecciones que armamos.


De otra manera, podremos llamar colección a cualquier grupo desordenado de cosas.



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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Creando un universo, haciendo la tarea.




Entonces Dios dijo: "Que exista la luz". Y la luz existió. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas; y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día.
     Génesis 1. 3:5 —



“La profundidad de una persona no se mide por la huella que deja al pasar sino por la distancia que abarca su mirada.”
     CAROLINA HERRERA —






Escribíamos hace algunos días sobre las fotografías de Arkitect con la modelo Alessandra Ambrosio. (link) Lo poníamos de ejemplo de las campañas de moda que no terminan por definirse, no tiene una historia que contar. En otras palabras el ejemplo perfecto de lo que muchos creen es fotografía de moda: una foto donde aparece una modelo, súper en este caso, algo de ropa y cualquier lugar que se nos ocurra para realizar las imágenes.

Pues si y no. Eso es, pero esa definición esta incompleta. Creo todas las definiciones de fotografía de moda deben tener presente que es un ejercicio comercial, pero eso es solo la función de la imagen, lo que nos presenta la imagen seguramente es lo que enuncio al final del párrafo anterior, pero su contenido pueden ser mil cosas mas, es casi como construir un universo, y para ilustrarlo traigo a colación la campaña actual que nos presenta CH Carolina Herrera, para mi un perfecto ejemplo de lo que es hacer las cosas bien.

Enunciaba en la última entrada un pequeño test que al que la imagen de CH Carolina Herrera sobrevive sin dificultad: si retiramos la modelo y sus productos aun sabríamos que las imágenes pertenecen a su marca.

¿Porque?

Porque solucionaron, mejor aun: crearon un espacio propio, esa casa es la representación perfecta del mundo de CH Carolina Herrera, nos habla de tradición, elegancia, lujo y ocio solo por enunciar los primeros valores que se me ocurre trasmiten esas imágenes. Es esa la importancia de saber que historia contar y como contarla, creo no es necesario ampliar la explicación al respecto.

Ya habíamos escrito en entradas anteriores de la importancia de la escenificación en la imagen de moda, y mas si esta asociada a productos de lujo (link) entonces tenemos no solo un lugar propio que nos cuenta historias sino elementos de ficción que lo hacen mas llamativo, sin lugar a dudas una campana que se diferencia entre muchas campañas que las marcas de moda nos presentan.


Un ejemplo de una tarea bien hecha, y si quieren otro, denle una mirada a otra marca de la casa, 212 de Carolina Herrera. 








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