The Constructed Moment

This blog discusses the way in which we design, make, select, evaluate and publish fashion and advertisement photographies as a sub-genre. This is a place of reflection. We have no unveiled truths, yet we are seeking answers.


Mostrando entradas con la etiqueta Modelos. Mostrar todas las entradas
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jueves, 27 de noviembre de 2014

A mí que me expliquen





“¡Plop!”

“¡Exijo una explicación!”
— Condorito —






Esta entrada no podrá llamarse “fue Gol de James II” ya que en realidad califica más en la categoría de Autogol y no precisamente de James sino de sus empleadores, en este caso: el Grupo Éxito.

En la entrada anterior sobre la primera campaña de James para Bronzini (link) decía que las fotos eran buenas, pero no estaban a la altura —en términos de imagen— de otras campañas que se han realizado con futbolistas para grandes marcas, y en la comparación presentaba diferencias en campañas teniendo en cuenta culturas y segmentos de público. Además es necesario aclarar que cuando hablaba de lo que considero los errores de esa primera campaña, hacía notar que la responsabilidad cae en quienes manejan la imagen de la marca más que en el fotógrafo. La aclaración es necesaria pues en muchos casos como fotógrafos cargamos con la responsabilidad de hacer malas fotos y el público no alcanza a percibir las dificultades que encontramos, no solo por lo material (modelos, espacios, equipo físico y de trabajo ajustados a un presupuesto) sino por la capacidad de entendimiento de la imagen y sus códigos de comunicación de parte del cliente.

A veces notamos imágenes más exitosas de pequeñas marcas que trabajan con las uñas, pero que son capaces de realizar fotografías mas evocadoras. Perdonen lo simplista, pero la siguiente frase es ideal para entender el punto: “imágenes que parecen más internacionales” que las imágenes con participación internacional que construye el Grupo Éxito. No solo las campañas con James sino también algunas de Alessandra Ambrosio, de las cuales escribí en este blog hasta que me cansé.

Ahora llega la segunda campaña de James para la marca Bronzini del grupo éxito y mantengo mi opinión. Algo falla al interior del Éxito en el manejo de la imagen de sus marcas más grandes, no sé si sea mucha gente opinando o la convicción de que, por ser un producto de orientación popular, las imágenes deben ser de orientación popular. Esta última afirmación no la comparto para todos los casos y menos para Arkitect y Bronzini.

Iniciemos con las fotos que hasta el momento se conocen de esta segunda campaña. 


Ahora mencionemos que el fotógrafo de estas imágenes es Greg Lotus, (Link) y cuando miro su trabajo es evidente que estamos hablando de un fotógrafo de primer nivel y, para no alargarme en explicaciones, lo diré así: ningún pelagatos llegaría a las páginas de Vogue Italia. (Suficiente información sobre su nivel como fotógrafo.)

Pero el nivel de un fotógrafo no es todo, porque hay fotógrafos del mismo nivel con estéticas diferentes, en otras palabras: no se debe seleccionar a un fotógrafo porque es famoso, sino porque su trabajo es acorde a las necesidades de la imagen a realizar. En ese orden de ideas, veamos el material de Mr. Lotus y cómo realiza sus trabajos en la categoría que nos ocupa hoy.


Y para complementar la idea, demos una mirada general a su trabajo.


Y una mirada, también general, a la lo que hace en moda masculina.


Además, para evitar que crean que la selección puede estar sesgada comparto un tablero de su trabajo en Pinterest (Link)

Después de esta evidencia, saco tres conclusiones que deben ser evidentes más allá de la obvia excelencia del trabajo del fotógrafo:

1 Generalmente, el trabajo del fotógrafo con hombres en categorías similares y con orientación editorial (más en vestidos de baño que en ropa interior) es en exteriores, trata de usar la luz natural y recurre con frecuencia al agua como complemento para sus imágenes, además de que se nota una ligera predilección por el blanco y negro.

2. Cuando ampliamos la revisión, percibimos que es un fotógrafo que nos presenta imágenes donde describe elegancia, glamour y sofisticación[i] con una realización impecable y con iluminaciones tradicionales que puede llegar a ser dramáticas. Podemos también percibir que hay un componente importante de trabajo en color, estudio e interiores, a diferencia de lo observado en lo masculino.

3 Revisando su trabajo con hombres en otros universos de vestuario, lo elegante se mantiene aunque aparecen características más casuales y otras con manejo de estudio, en ambos casos perfectamente realizadas.
Luego de estas conclusiones y viendo el resultado, llegan las preguntas inevitables:

¿Qué fue lo que llamó la atención del trabajo de Greg Lotus para que se le asignara este proyecto? y ¿por qué terminan haciendo las fotos de campaña en lo que parece un apartamento vacío, si en su trabajo no hay nada que indique que este es su fuerte?

En caso de que su respuesta al leer estos cuestionamientos sea “es que se buscaba una espacio más popular, acorde al público de la marca”, traigo otra pregunta: ¿Por qué seleccionar a un fotógrafo que muestra una predisposición a la fotografía glamurosa y elegante, si la intención estética es lo popular?

Y si el lector agrega que Lotus ha trabajado para marcas populares como Papi, añadiría una pregunta más: ¿Notan que esas imágenes tienen un componente sexual (homo y hétero) asociado que no es factible realizar con James Rodríguez por ser posicionado como un hombre de familia? Agregaría más como comentario extra: ¿Notaron que el espacio usado en la campaña de Papi es mejor que el usado para Bronzini ?



Aceptando finalmente que Greg Lotus fue el fotógrafo a cargo de esta campaña, continuaré mis cuestionamientos.

¿Cuál era la idea inicial para la realización de las imágenes?
¿Tuvieron en cuenta la opinión del fotógrafo para decidir el mejor rumbo de la campaña?
¿La producción suministró el tiempo, espacio y condiciones adecuadas para que el fotógrafo pudiera realizar su trabajo?
¿Cómo llegaron a ese espacio y qué esperaban que este aportara a la imagen?
¿Consideraron hacer unas fotos en estudio como una continuación de la campaña anterior y así permitir que el fotógrafo imprimiera su sello a la campaña?  

Llego a este cuestionamiento porque la campaña es pobre y las fotos parecen tomadas por un fotógrafo emergente en un apartamento en Madrid. No alcanzan el nivel del fotógrafo, del modelo o del impacto económico y mediático que tiene una marca del Éxito. El grupo que respalda esta campaña es fuerte en plaza, precio y producto, pero en promoción aún muestra falencias, al menos con respecto a recursos fotográficos. Mi conclusión en este caso es similar a la emitida anteriormente sobre las primeras imágenes de la campaña.

Seria ideal que esto se subsanara para que cuando hablemos de la ultima campaña de almacenes Éxito, la mencionemos con el asombro de que producen los grandes grupos económicos cuando se aplican en crear imágenes impactantes y no con la incredulidad que produce un contenido que, a pesar de tener nombres de primer nivel, deja mucho qué desear.







[i] Las tres palabras aunque similares, presentan diferencias, la elegancia se entiende más sencilla y natural sin las afectaciones o elaboraciones que puede tener la sofisticación o la sensualidad del glamour






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sábado, 15 de febrero de 2014

Una pagina de revista.




“Trabajo duramente y valgo cada céntimo de lo que se me paga.”
— NAOMI CAMPBELL —




Empiezo a escribir esta entrada, luego de abandonar otro escrito sobre las modelos al cual no le encuentro ni pies ni cabeza. Es un tema demasiado importante para haber realizado un escrito tan malo y desordenado.  Los escritores de verdad hablan de perseverar en la escritura como la única manera de volverse bueno en esto. Entonces decido cambiar de escrito pero no de tema. No por disciplina, el tema para esta entrada estaba dado, ya tenía claro que necesito hablar de lo que hacen las modelos que las hace ver poco profesionales.

Esta es una entrada con historia: en la pasada Colombiatex fui contactado a través de un diseñador con el director de una revista de esas que se imprimen en papel para mas señas, una revista boliviana que se distribuye en su país y algo más al sur del continente. Para ser muy honesto una revista normal; en realidad el ideal de Vogue siempre nos hace comparar las publicaciones con ella o alguna de sus hermanas en el rango superior, y siendo más honesto hay publicaciones de muy bajo nivel en las que las modelos se matan por salir.

En esta época donde todos los medios son web con unos pocos seguidores, una revista que tiene una circulación certificada en muchos casos es mejor que varios portales juntos. Espero algunos amigos me perdonen por el comentario pero una realidad de esta época de la híper-comunicación es que todos peleamos por los mismos visitantes certificar la lecturabilidad es un asunto fundamental.

La idea era hacer un editorial para publicar en la revista al finalizar el desfile del diseñador el cual era el Ultimo Fash-Mob de la feria. Ya verán ustedes si atan cabos. Era claro que había poco tiempo, pero teníamos las modelos listas luego del evento, alguien de la agencia nos las había facilitado y se decidió un esquema sencillo y efectivo, el famoso flash frontal y la modelo recostada a una superficie interesante, lo que nos permitió en realidad hacer tomas con cada modelo que no superaron los 5 minutos. (Acabo de revisar las horas de los archivos para escribir esto y me demoré 18 minutos fotografiando 5 modelos.)

La historia para abreviar es que un grupo de modelos nos abandonó en la mitad de la sesión y no pudimos terminar el editorial. Realizamos solo 5 imágenes, con 5 modelos. El editorial quedó por la mitad.

Para que se hagan una idea de lo que se estaba haciendo.
Les dejo esta imagen de muestra, no tiene retoque.

No se si es falta de profesionalismo de las modelos o de educación por parte de su agencia. ¿No saben estas niñas lo que puede hacer una página de revista por sus carreras?. Creo menospreciaron el origen de la revista, sin entender que cuando una modelo gusta, pagarle un tiquete de avión es el menor de los gastos, tal ves no saben que el sur es un buen mercado para su trabajo, por ejemplo Ecuador es una excelente plaza para las modelos Colombianas.

No solo dejaron una mala imagen de nuestras modelos y su falta de profesionalismo, léase compromiso con el trabajo, en el director general de la revista, también perjudicaron a las compañeras que ya había fotografiado ya que al estar incompleto el editorial no podrá ser publicado como tal. Mas aun si tenemos en cuenta que hay modelos que invierten un día o dos de su tiempo par un editorial de una revista, pedir 40 minutos no era ninguna exageración. Que falta de visión, profesionalismo y entendimiento del poder de una revista el de unas pocas modelos de stock Models.

Creo es necesario por parte de la agencia explicarles lo que puede hacer una publicación por sus carreras y más si es una publicación que está por fuera de nuestras fronteras.

Porque sí no serán unas aficionadas al modelaje, así como yo soy un aficionado a las letras.








miércoles, 16 de octubre de 2013

Que hacer con Alessandra?




La gente profesional hace que todo se vea perfecto, ellos hacen todo para que luzcas grandiosa ya sea en una imagen o en una pasarela“
— ALESSANDRA AMBROSIO —

Las colecciones pasan, las marcas permanecen.
— JLR —



En clase tengo un ejercicio llamado la buena, la mala y la fea que consiste en hablar sobre tres categorías de imágenes. La buena, que funcione para lo que se necesitan las imágenes comerciales: para vender, sea cualquier cosa lo que vendan, un producto, una tendencia, una idea asociada al copy que las acompaña. La mala: aquella que tiene problema de imagen ejemplo un desenfoque, una imagen pixelada, un error de composición, un elemento mal ubicado o errores de contexto, elementos que de corregirse lograrían que la foto funcionara. La fea por el contrario es un asunto estético, como corregir lo que te parece feo?  Lo que nos parece feo en definitiva es un asunto personal, hasta la mas bella modelo puede ser fea a lo ojos de alguien. Lo que busco es que sean capaces de ser objetivos en la medida de lo posible en el análisis de la imagen, pero que también se reconozca lo subjetivo como un elemento de le lectura de estas.

En medio de ese ejemplo toca enunciar que hay piezas o imágenes que nos pueden parecer feas pero pueden ser buenas, la separación entre lo funcional y lo estético ya que no todo recurso funcional es estético y todo recurso estético no es funcional  por lo que también hay  fotos bonitas que pueden tener funcionalidad reducida y puse como ejemplo la nueva campaña de Arkitect con Alessandra Ambrosio, una buena/bella imagen, tampoco sorprendente pero deficiente en su funcionalidad al servicio de la marca, y les hacia la siguiente pregunta: quítenle a las fotos de Arkitect la modelo y pregúntense de que habla lo que queda en esas imágenes? En realidad esa es una prueba muy dura a la que pocas marcas pueden sobrevivir pero para dar un ejemplo de quienes lo logran,  la última campana de Carolina Herrera que lleva ya varios años sobrevive a este “pequeño” test satisfactoriamente.



Y es por eso que vuelo a escribir sobre ellos. No tiene sentido escribir sobre campañas pequeñas a no ser que se destaquen sobremanera, las campanas de Arkitect tienen un nivel de exposición que hace fundamental reflexionar sobre lo que hacen bien y lo que aun les falta por hacer. No sea que alguien tome todo como ejemplo sin la suficiente reflexión. Son el ejemplo perfecto, repito lo que había dicho en alguna entrada al respecto del grupo éxito, refiriéndome el listado de las 500 empresas más grandes del país:

“el grupo éxito, sin duda de esta lista  la empresa más grande que da un  mayor uso a  la fotografía como medio de difusión de sus productos: hacen catálogos, revistas y publicidad. De alguna manera uno de los factores que en mayor o menor medida ayuda a este resultado económico, es el uso de la imagen como parte de la promoción de sus marcas y productos.”

Concretemos: Arquitect tiene una súper modelo, unas buenas fotos (en ningún momento superfotos, pero seguramente en ese sentido las fotos actuales funcionan bien para su público objetivo)  y por ultimo no tienen una imagen de marca definida. Se quedaron solucionando la imagen por campañas, cada campana cuenta algo nuevo y nos indica que hay una nueva colección. Pero, ¿las fotos nos hablan de la marca? ¿Las fotos construyen un ideario de lo que es la mujer Arkitect?    No.    El único elemento de coherencia en la campana de Arkitect es la permanencia de Alessandra.  



















Luego de pensar en eso llego a la conclusión de que en esa campaña se están desperdiciando recursos, no solo una supermodelo, la cual desde el principio y aun creo no es la mejor decisión.  Sino también el espacio de promoción, hay cosas importantes que están dejando de contar. La fotografía no solo sirve para reseñar prendas y registrar supermodelos, puede hablar de las marcas, contar historias.


Eso claro, si la marca tiene una historia para contar.




Entradas realacionadas


domingo, 8 de septiembre de 2013

Colaborar con la causa



“Perder es ganar un poco”
—   FRANCISCO MATURANA —

Un arreglo tiene el juego para siempre ganar: no jugar.” 
— ANÓNIMO —



Leía ya hace varias semanas unos contratos de cesión de derechos para una institución educativa y creo es necesario escribir al respecto, no solo como catarsis sino también, porque es necesario hablar de los derechos de todos los involucrados en la realización de la imagen y sopesarlo con el ejercicio académico incluyendo la divulgación de estos trabajos, ambos ítems de fundamental importancia.

Antes de profundizar, como en otros temas, creo en necesario aclarar las posturas para que al desglosar mis opiniones no queden asuntos de importancia por fuera del marco de referencia de la entrada.

Primero que todo creo que es fundamental publicar, no solo desde las revistas de moda, sino también todo tipo de proyectos editoriales, lo he dicho mil veces, va la 1001: no podemos llamarnos una ciudad de moda sin un ejercicio completo al respecto y este no termina en la confección o elaboración de los diferentes productos y su comercialización con el apoyo de la imagen fotográfica. La reelaboración o reinterpretación estética de estos objetos y productos en publicaciones es fundamental como dinamizador no solo del componente económico de la industria de la moda sino también de su componente estético. Es necesario ver de todas las maneras posibles aquellas cosas que estamos haciendo.

Segundo la actividad de la moda no solo es económica para los diseñadores o fabricantes de productos, hay un grupo importante de personas e instituciones que de alguna manera generan lucro a partir de actividades relacionadas, léase: fotógrafos, estilistas, maquilladores, productores y otros que no menciono para terminar en modelos e instituciones educativas para todos los antes mencionados.

Tercero. Aunque los contratos mencionados al comienzo de eta entrada existen, su uso en estos momentos es limitado a un grupo de imágenes en particular, más de registro pero que seguramente más adelante se exigirá a todos los que participamos en los diferentes ejercicios académicos no solo en esta institución sino en otras ya que la cesión de derechos por escrito es una necesidad que coge fuerza ya que no solo las instituciones sino también para los fotógrafos que mal hacemos cuando entregamos una imagen a un tercero, ejemplo una publicación, desconociendo a todos los que colaboraron en su realización.

El asunto es como sigue, revisando la cesión de derechos para fotógrafo y modelo encontré que el primero cede en exclusividad el uso de sus imágenes, sin renunciar a sus derechos morales. En otras palabras aunque sea un trabajo pagado o no, por cederlo en exclusiva ya no tiene derecho a usar las imágenes, desapareciendo la posibilidad para el fotógrafo de publicarlas en cualquier medio, léase un libro de su autoría, su sitio web o alguna tarjeta de promoción. Aclarando que luego de negociar los derechos de los terceros que apareen en la imagen.

Respecto a las modelos, encontré que seden su derecho a que esa imagen sea usada en cualquier uso posible.

Es en los alcances de ambas cesiones de derechos que no estoy de acuerdo. Entiendo y comparto la necesidad de las instituciones de capacitación de mostrar los resultados académicos de las diferentes materias, recopilarlos en libros catálogos y todo tipo de publicaciones con fin académico e incluso comercial. En este país no creo que se vayan a hacer ricos haciendo un libro, seguramente por eso se llaman fondos editoriales, seguramente viven raspando el fondo de la olla. Y cualquier cosa que desarrolle una industria editorial paralela a la industria de la moda debe ser estimulada y apoyada. También entiendo que es necesario para las instituciones de educación blindarse frente a una demanda por usar una imagen en una actividad de divulgación sin un fin económico concreto. Aun entendiendo que cuando mostramos nuestro trabajo en una imagen hay en ello una tarea de comercialización o publicidad y que el éxito de esta se incremente en la medida que la fotografía, la modelo o los artículos que en ella aparecen se destacan respecto a la media.

Pero en ese acto de blindarse no pueden llegar al límite de desconocer los derechos de otros. Mas cuando queda abierta la posibilidad de que una imagen llegue a una valla, a un aviso o a algún impreso con carácter publicitario, ya no estoy hablando de libros o exposiciones con una intención primordial de divulgar el trabajo sino de usos de la imagen con una intención clara de vender algún producto o servicio incluido la institución educativa o peor aún; algún tercero y es que queda abierta, para la institución, la posibilidad de ganar dinero con esa imagen, en la cual han participado estudiantes, fotógrafo y modelo. Entonces si la imagen es buena y pertinente para para un fin publicitario, creo es necesario reconocer el trabajo de sus realizadores. Para que quede muy claro, no es lo mismo un libro o una exposición de fotos en las calles de la ciudad que una valla o una pauta en algún medio, conocido o por conocer, para usar esa figura tan odiosa que aparece en los contratos donde los despojos se plantean a futuro.

Pero por todos los involucrados ceder todos sus derechos a la institución esta quede con la posibilidad de endosarlos a un tercero, eso establece a la institución como un banco o comercializador de imágenes, lo que excede la intención de creación y divulgación del trabajo y por lo tanto debería quedar expresamente prohibido en las diferentes sesiones de derechos.

Lo último puede tener tintes de exageración, pero en los términos actuales de los contratos está permitido y es por eso que creo es necesario replantear los alcances de estos contratos no solo en cuanto a la exclusividad manifiesta del uso de las imágenes por la institución, lo cual en mi buena fe puede ser entendido como un exceso de celo del que redacta la primera versión de este contrato pero sin lugar a dudas excluir la posibilidad de uso por parte de terceros, con el aval de esta. El cual debería quedar manifiestamente prohibido a todas las partes y para ser francos no es la función de la institución de educación siéndolo más de la modelo, el fotógrafo y los demás participantes de la creación de la imagen

Agrego a modo de ejemplo el que le presento a mis estudiantes en los respectivos enunciados de los ejercicios los cuales yo realizo las imágenes.

Marco legal de uso de la imagen
Al ser un ejercicio académico, la modelo, los estudiantes y el fotógrafo están informados y aprueban que la foto pueda ser publicada por la universidad, los integrantes del equipo, la modelo y el fotógrafo como muestra de sus respectivos trabajos. En ningún caso alguno de los anteriormente descritos la facilitaran para un uso comercial de esta imagen en beneficio de un tercero. Se entiende entonces que ninguno de los participantes de esta foto está autorizado por los otros a publicarla en un contexto diferente a la exhibición de su trabajo.

Ya para terminar agreguemos que los trabajos académicos no son bien pagos, son colaboraciones con algunas ideas geniales y otras por amistad. Siendo desalentador el no poder mostrar la foto a la que le trabajaste con desinterés cuando el resultado es satisfactorio y en algunos casos excelente mientras la institución la puede publicar en cualquier medio y contexto. En esas condiciones creo que buenas modelos y buenos fotógrafos no desearan participar con su trabajo en el ambiente académico, lo que al final producirá imágenes regulares que nadie querrá divulgar.


En esas condiciones será difícil colaborar con la causa.



                              §

miércoles, 15 de mayo de 2013

La foto en la que queremos estar




“La moda es el negocio de la envidia”
— MARCO RAMIREZ —



En días pasados mientras realizaba las tomas de un ejercicio con mis estudiantes de fotografía de moda de UPB, iba cavilando el discurso de la siguiente clase, nada que no se haya escrito en este blog.

La modelo es fundamental, irreemplazable  inevitable si quiere; para el éxito de una fotografía de moda.

Que todos los elementos hablan en la foto: Habla su manufactura como elemento de calidad que se aprecia en la foto, habla de abundancia o escases, hablan de lujo cuando de una manera adecuada incorporan el exceso como una manifestación estética, lo que hay no es necesario pero se manifiesta como si lo fuera. Recordaba a Lipovetsky cuando dice que el lujo es una manifestación de lo que nos sobra. Adicionalmente nos habla la carga simbólica de algunos objetos la cual es fundamental en la imagen. Hablan lo espacios, las texturas las locaciones, los elementos en las paredes comunican, cuentan cosas, nos llenan de significados.

Y en ese orden de ideas recordé cuando en días pasados hablando acerca de la calidad de una producción, con la gente de Alado, le achacábamos a esta parte fundamental del éxito o fracaso de la imagen y mientras cavilaba y re-elaboraba ideas llegue a la conclusión que una buena foto de moda es aquella en la que uno hubiera querido estar.

Ya sea como modelo, fotógrafo, productor, estilista, editor, etc. Creo que cuando vemos una buen foto de moda nos hubiera encantado que nuestro trabajo fuera parte de ella. ¿Cuantas fotos que vemos en los libros hubiéramos querido tomar? ¿Cuantas modelos desean ser las imágenes de ciertas campañas que nos trasmiten fotos maravillosas? ¿Cuantos desearían que fueran suyas ciertas imágenes que tiene la competencia? 
Creo hoy que eso es lo que nos produce una buena foto de moda a los que estamos en la industria, el deseo de ser parte de algo, el mismo deseo que produce la moda como fenómeno de identificación social, en nuestro caso laboral.

Claro que viendo las de Arquitect para almacenes éxito, esas no las hubiera querido tomar, me parecen aburridas, me siguen indignando cada que veo las vallas, no por la supermodelo que en ella aparece, sino por lo poco que con ella hacen.

Definitivamente la indignación es el otro lado de la envidia.

jueves, 14 de marzo de 2013

Sobre los clientes.






“La calidad es nuestra mejor garantía de la fidelidad de los clientes, nuestra más fuerte defensa contra la competencia extranjera y el único camino para el crecimiento y los beneficios.”
—     JACK WELCH —



 "El arte de dirigir consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta." 
—     HERBERT VON KARAJAN —
    


Hay entradas que son más difíciles que otras, algunas salen de una sentada, otras hay que trabajar en ellas para encontrar el tono adecuado de lo que se quiere decir; inicié con una carta a los clientes, luego traté con un Manual para el cliente perfecto en donde trataba de contarlo de una manera jocosa y entretenida. Mas no funcionó, y seguramente se hubiera oído pedante cuando en realidad lo que quiero es poder hacer mejor mi trabajo, para lo que es fundamental contar con buenos clientes. 

He aquí otro intento que espero sea el definitivo. Perdonen, pero el tema no es fácil y espero el lector perdone el tono y reflexione sobre el mensaje.

Iniciemos con las verdades de peso: la principal función de la fotografía publicitaria y de moda es su misión comercial, la sangre que corre por sus venas es vender algo, en nuestro caso el producto que en ella aparece, las marcas que lo fabrican y de alguna manera el trabajo de todos los involucrados, modelos, fotógrafos, estilistas, maquilladores etc. Así mismo las revistas, las grandes dinamizadoras de la industria de la moda, están por lo mismo: son un negocio que hoy en día generalmente corresponde a grandes grupos editoriales donde la publicación de moda es una más en las diferentes temas que manejan. Y nosotros les vendemos a ellas nuestro trabajo. Es claro que en este negocio, todos vendemos algo.

Pero centrémonos nuevamente en el tema, porque cuando hablo de clientes no hablo de las revistas, en realidad son mis mejores clientes, el trabajo con ellos generalmente es fluido, quizás es la frecuencia con la que contratan fotografía la razón por la que intervienen tan poco en la realización luego de que una idea se concreta, son casi el cliente perfecto, solo faltaría que me dieran más trabajo para serlo. En ese orden de ideas los clientes de los que quiero hablar hoy son los clientes comerciales. Los que generalmente hacen dos o tres producciones al año Los que su interés principal de la imagen es que venda sus productos. En términos prácticos su imagen es la más fácil de realizar pero son el cliente más difícil, con magnificas excepciones.

¿Y Porque son el cliente más difícil?

Porque no saben exactamente lo que quieren y lo que deben exigir de cada uno de los integrantes del equipo de trabajo. Saben con claridad para que necesitan la imagen, mas desconocen el poder de esta para comunicar; la ven como una herramienta de registro de sus productos, mas no como una herramienta de comunicación de sus marcas. Su principal preocupación en la foto es que la prenda no este arrugada, no que la modelo comunique adecuadamente los valores de su marca. Pueden parar una sesión por lo primero, pero pocas veces por lo segundo.

Sobre esto último se sabe de sesiones de fotos donde la modelo va a promocionar su imagen no la de la marca que la está contratando, ella dirige el maquillaje, la iluminación y la puesta en escena; y los clientes “ahí”, como si nada estuviera pasando. Modelos que se empoderan del manejo de la imagen; no de la del cliente, sino la suya, con una experiencia que este debería envidiarle. Son clientes que no defienden su marca, solo les interesa fotos de su producto. En otros palabras no tienen una visión clara de lo que la imagen puede comunicar, tienen claro que tipo de modelo usar, mas no saben que se requiere de ella, cuáles son sus obligaciones con la modelo, y cuales las de la modelo con el equipo de trabajo.

Del fotógrafo creen que hacemos magia; es claro que la función de un fotógrafo publicitario, la moda entra en esa categoría, es la de presentar los productos de la mejor manera posible. Pero la mayoría de las fotos necesitan de elementos que complementen y hagan más llamativa la imagen, el resultado de nuestro trabajo depende directamente de los insumos con los que trabajamos, con la mejor modelo y el mejor maquillador etc. lograremos la mejor foto. Dirán que somos exigentes pero la exigencia es la manera de garantizar nuestro trabajo, debemos exigir para poder producir resultados. Desconfié del fotógrafo que no exige, de la misma manera que del fabricante que no exige calidad en los insumos con los que trabaja. Un fotógrafo que no exige registrara con su cámara todo lo que se le presente por delante sin reflexionar si esta bien o mal, no le entregara una imagen que este más allá de sus expectativas, por lo que luego usted pedirá ver todas las fotos esperando ve un milagro que no se realizó.

Tenga claro también que las jornadas de trabajo tienen un límite, no solo en tiempo, también en la cantidad de productos pactados. Lo primero se distribuye en función de lo segundo, y no empiece a llegar con referencias adicionales “que acaban de salir de diseño” o el “hagamos una tomita de cada uno de estos” o “Es para la otra marca que no tiene presupuesto” Si tiene más producto del que dijo inicialmente, negocie un paquete extra, seguramente puede lograr un descuento, nosotros también hacemos negocios. Aclaro que problema no es hacer una referencia más, sino que terminamos haciendo una producción dentro de otra producción. Si le parece que eso no tiene importancia sería bueno ver cuantas referencias extras envía usted al entregar sus pedidos.

Hablemos de la negociación: que haría usted con un comprador que le dice: Deme descuento en esta entrega que el segundo se la pago mejor” o “véndame a mi bien barato, que tener su producto en mi almacén lo va a volver famoso” frases similares a las que algunos clientes utilizan y les funcionan con algunos fotógrafos. Pero olvidan que esto es un negocio: se obtiene lo que se paga.

Seguramente usted responderá que tiene mucha experiencia en hacer fotografías porque maneja X producciones al año. Nosotros manejamos varios clientes. Ósea X por la cantidad de clientes que manejamos da el número de producciones que nosotros hacemos al año. Generalmente un número significativamente más grande y con una experiencia más variada.

Crea en nuestro ojo, lo hemos entrenado de la misma manera que el suyo para ver un producto defectuoso, aunque entendemos que usted puede ver en su producto algunas diferencias, pedir todas las fotos aun las que uno sabe que están desenfocadas o mal expuestas por ejemplo no tiene sentido, es como si uno le pidiera todo el lote de una referencia para comprar uno de sus productos

Si quiere ver lo que sucede con la imagen, hágase detrás del fotógrafo, ese es el único punto de vista valido. No envié una foto tomada con su celular indicando que quiere esa foto en alta si usted no estaba detrás del fotógrafo, mejor aún si usted no le dijo al fotógrafo que hiciera esa toma, o le mostro la foto y le dijo, “hagamos algo así”. Porque lo que usted toma con su celular, es recuerdo; lo único válido es lo que toma el fotógrafo, por algo nos está pagando.

No cambie de idea en mitad de la sesión de fotos, es como si yo le dijera que el vestido rojo que me está haciendo lo quiero verde. Hay un momento para planear y otro para ejecutar. Uno entiende que se enamore de las fotos de las revistas que ve en el estudio y llegue emocionado diciendo “quiero algo así” pero toda foto debe ser producida y corresponder a un concepto. Si la foto que trae está dentro del concepto que se está realizando seguramente será bienvenida. Pero primero pregúntese: ¿porque en realidad la quiere cambiar? ¿En que está equivocada su producción actual? Con esas respuestas claras todo, en la medida de lo posible y los recursos, puede ser cambiado para hacer un mejor trabajo.

Y es esto último lo más importante, un buen cliente sabe que quiere, sabe cómo lo quiere, sabe que pude comunicar una imagen, sabe que contratando en buen equipo de trabajo, en el cual cada cual conoce su rol y está en función de comunicar con fotos lo que su marca necesita, ese es el compromiso de un buen equipo de trabajo. Comunique bien, comunique mucho, comuníquelo varias veces si es necesario y revise si lo comunico bien. Reúna a todos los integrantes incluido el diseñador gráfico al que muchas veces le entregan el material finalizado sin dejar que aporte a la presentación del trabajo. Tenga en cuenta que usted es el director de orquesta y deje a cada uno tocar su instrumento.

Si quiere ser un buen cliente, y en general un buen empresario de su marca la conclusión es muy sencilla, conserve el norte y crea en su equipo de trabajo.

Un cliente así es la excepción maravillosa con la que todos queremos trabajar. Recuerde que todos estamos buscando buenos clientes, con los que podamos crecer, ser más productivos y en nuestro caso más creativos.

No tome a mal lo que se dice en estas líneas, todos tenemos problemas con nuestros proveedores y la mejor manera de solucionarlo es comunicarlo.


martes, 26 de febrero de 2013

Otra más de SoHo




“La fotografía, como sabemos, no es algo verdadero. Es una ilusión de la realidad con la cual creamos nuestro propio mundo privado.”
— ARNOLD NEWMAN —


"La fotografía es un descubrimiento maravilloso, una ciencia que ocupa las mentes más sagaces, un arte que agudiza los espíritus más sagaces, y cuya aplicación está al alcance del último de los imbéciles (…) Este sobrenatural invento es ejercitado cada día, en cada casa, por todos los que la llegan a conocer(…) La teoría fotográfica se aprende en una hora, las nociones elementales prácticas en una jornada…, pero yo os voy a decir que es lo que no se aprende: el sentimiento de la luz, la apreciación artística de los efectos producidos por los días diversos y cambiantes, la aplicación de tal o cual efecto según la naturaleza de la fisionomía que el artista debe reproducir. Y lo que es más difícil de captar aún, la inteligencia moral del tema, ese tacto rápido que nos pone de inmediato en común con el modelo; hacerle moverse y dirigirse según sus hábitos, sus ideas, sus caracteres, hasta otorgarle -y no superficialmente- una sencilla reproducción plástica visible incluso para el ultimo sirviente de laboratorio, con el parecido más familiar, más favorable y más íntimo. Este es el lado sicológico de la fotografía, y no me parece demasiado atrevida la palabra.”
— NADAR — 



Cuando las revistas líderes en su segmento, cometen lo que a mi juicio se pueden llamar errores creo es necesario invitar a la reflexión sobre ellos. Repito nuevamente: lo que se publica se legitima y esa es la responsabilidad que cae sobre los editores, terminan siendo no solo editores de su publicación en particular sino también de la parte que les corresponde del público en general en el cual influyen.

Toca entonces reflexionar sobre lo que hacemos para las diferentes publicaciones ya sea como imagen publicitaria, fotografía con modelos o ejercicio editorial. Respecto a los cuales creo que aún nos falta. Todos hemos cometido errores y algunos de ellos de cara al mundo cuando son publicados. Es claro que nadie nació aprendido y lo podemos apreciar en los fotógrafos a media que revisamos su evolución en base a sus respectivas publicaciones en los medios para los que trabajan.

He de reconocer que no tengo una educación formal al respecto del ejercicio editorial, pero luego de más de 20 años de ser un asiduo consumidor de publicaciones como W, Elle, Max, Vogue y Photo Francia principalmente, creo tengo un ojo educado a partir de las mejores publicaciones de sus respectivos segmentos. Adicionalmente a lo que se ha investigado sobre el tema el cual ha sido una de mis pasiones.

Las fotos a las que debemos la entrada el día de hoy son las de Alejandra Quintero en la SoHo de febrero. Específicamente las de Marcela Carvajal, que posa también para Hernan Puentes. Para mí con una gran diferencia entre los dos fotógrafos, no tanto desde la conceptualización de la imagen, sino principalmente desde el resultado final de esta.

No son las fotos que realiza Alejandra mal producidas en términos generales: (a excepción del peinado) el espacio por ejemplo me parece más interesante que el usado por Hernan Puentes. Aunque al final las dos fotos contra la ventana me sacan de la historia “sado” que pensaron contar y nunca concretaron. Dicho lo anterior de esas fotos no me gusta el manejo de la modelo y me hubiera gustado que tuvieran historia. Sobre el manejo de la modelo: en mi opinión y la de algunos consultados antes de escribir esta entrada, estas fotos son desafortunadas para Marcela principalmente por la forma en que se ve su cuerpo y creo como consecuencia directa del manejo de las poses de la sesión. Creo yo una mujer que se desnuda para una publicación de estas lo hace como un acto de vanidad, de reafirmar lo que es. Así sea el reafirmarse diferente. Y aunque en este caso hay un texto de Marcela al inicio de las dos sesiones de fotos del cual cito:
“Lo primero que se me viene a la cabeza es que, curiosamente,  ahora con más años encima me siento más segura; y lo segundo es que antes sentía que tenía que competir con viejas mil veces más buenas que yo, con cuerpos perfectos mientras que el mío no lo era: todavía no lo es y además espero que no lo sea.”  
Y aunque es válido como postura de fotógrafo hacer unas imágenes llenas de realidad no creo esta hubiera sido el caso, porque en el texto Marcela también habla del uso del Photoshop como una herramienta que hace parte de la ficción de las imágenes.

Otro asunto importante es que Marcela no es una modelo, es un una actriz; y esto último le aporta muchos elementos más para contar una historia de Sado como la que, creo, querían contar. Ella tiene muchas más capacidades que cualquier modelo para pasar de una cuantas poses mal realizadas que deslucen su cuerpo. Se podía haber inventado una historia, creando un personaje con ella y de pronto un par de extras que no aparecieran con claridad en la imagen y que permitieran mostrar no solo su cuerpo sino imágenes impactantes y con fuerza y sensualidad para una mujer que es capaz de re-presentarla ante la cámara, para que realmente, y nuevamente, actuara frente a la cámara. ¿No dice ella que al final vio estas fotos como una manera de actuar? 
“Es excitante pensar que ustedes creen que me están viendo más, o creen que me conocen más, simplemente por el hecho de mostrar más piel. Pero esto no pasa de ser un personaje más que estoy interpretando para Soho”

Y es cierto, en la actuación es el campo donde su cuerpo podría haber aportado más a las imágenes su cuerpo más que un objeto de belleza, el cual sin duda lo es y Hernan lo demuestra,  es una herramienta con gran capacidad actoral y es un aspecto que se desperdicia en estas imágenes con las que SoHo hubiera podido contar una gran historia.

Interesante este ejercicio de la revista que nos presenta dos diferentes miradas fotográficas, en las cuales es superior la presentación que nos hace Hernan del cuerpo de Marcela como modelo, y siendo SoHo una publicación de modelos y Alejandra no solo fotógrafa sino también editora fotográfica de la revista, creo queda todo dicho. Dos veces dicho.

Qué pena Alejandra; pero no todo se puede solucionar con un flash de frente.


                                                          û

PD: Dejo un par de imágenes de cada fotógrafo  ya buscaran en linea o en el kiosco el ejemplar de la revista

Hernan Puentes

  

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Alejandra Quintero